Si gestionas una nave industrial, es normal que te ronden varias dudas sobre las puertas cortafuegos. Cada cuánto hay que revisarlas, quién puede hacerlo, qué papeles conviene guardar y qué pasa si llega una inspección.

Son preguntas razonables, y más desde que cambió la normativa. En Aramática nos las plantean casi a diario, así que vamos a resolverlas una a una y con calma.

Lo primero que conviene entender es que una puerta cortafuegos no es un elemento que instalas y te olvidas. Su capacidad para frenar el fuego depende de que todos sus componentes sigan funcionando como el día que se ensayó.

Con el uso diario, los cierres se desajustan, las juntas se resienten y aparecen pequeños daños que a simple vista no dicen nada. Por eso el mantenimiento no es un trámite, es lo que mantiene viva la protección. Un buen punto de partida es revisar la documentación técnica de tus puertas industriales para saber con qué prestaciones se instaló cada una.

Qué dice el nuevo RSCIEI sobre el mantenimiento de puertas cortafuegos en naves industriales

El Real Decreto 164/2025 sustituyó al antiguo reglamento de 2004 y está en vigor desde mayo de 2025. Este es el nuevo RSCIEI, el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales, la norma que fija cómo debe protegerse una nave frente al fuego. Para las naves ya existentes, las obligaciones de mantenimiento y las inspecciones son exigibles desde noviembre de ese mismo año, de modo que no afecta solo a las instalaciones nuevas. 

El reglamento pide al titular de la actividad que mantenga operativos todos los elementos de protección contra incendios, y las puertas cortafuegos forman parte de ese conjunto. La diferencia importante frente a antes es que ahora hay que poder demostrarlo. Cada revisión debe quedar registrada con su fecha, quién la hizo y qué resultado tuvo, porque esa trazabilidad es lo que te pedirán el día de la inspección.

Puerta cortafuegos industrial

Cada cuánto hay que revisar una puerta cortafuegos industrial

Una norma que sirve como referencia para organizar el mantenimiento es la UNE 23740-1, que ordena las tareas en niveles según su dificultad. Entenderlos te ayuda a organizar un plan realista para tu nave.

El primer nivel es la comprobación de uso, que puede hacer tu propio personal. Basta con verificar que la puerta cierra sola, que nada bloquea su recorrido y que la señalización se ve bien. Es sencillo y conviene hacerlo con frecuencia. La norma establece una periodicidad mínima de cada 6 meses, aunque en instalaciones con tráfico intenso es recomendable acortarla. 

El segundo nivel ya requiere un técnico cualificado, porque entra a ajustar el cierrapuertas, revisar los herrajes y comprobar el sellado intumescente. Lo habitual es hacerlo una vez al año.

Aparte del mantenimiento, el nuevo RSCIEI exige también una inspección periódica del conjunto de la instalación, al menos cada cinco años, a cargo de un organismo de control habilitado. La frecuencia final depende mucho del uso. Una puerta que atraviesan las carretillas todo el día no se puede revisar con el mismo calendario que otra que apenas se toca, y así hay que planificarlo.

Qué incluye una revisión de puertas cortafuegos bien hecha

Aquí es donde se nota si el mantenimiento es serio o solo aparente. Comprobar que la puerta abre y cierra no basta, porque su valor está en la clasificación EI, esa que indica los minutos que aguanta el fuego.

Esa clasificación procede de un ensayo conforme a la UNE-EN 1634-1, se ordena según la UNE-EN 13501-2 y respalda el marcado CE bajo la UNE-EN 16034. Y solo sigue siendo válida si la puerta conserva las condiciones con las que se ensayó.

Una revisión completa presta atención a varios puntos concretos.

  • Que el cierre automático sea completo desde cualquier posición, sin retenedores que no estén autorizados.
  • Que el sellado intumescente esté íntegro, sin cortes, grietas ni pintura que no sea la certificada.
  • Que la hoja y el marco no tengan deformaciones ni holguras que dejen pasar el humo.
  • Que los herrajes, las bisagras y, si los hay, la barra antipánico y el retenedor electromagnético respondan bien.
  • Que todo quede anotado en el libro de mantenimiento.

Te pongo un ejemplo de los que vemos con frecuencia. En una reforma general se repinta una puerta EI-60 con pintura corriente para que combine con la nueva imagen de la nave, y con esa mano de pintura se anula el sellado sin que nadie lo sepa. La puerta sigue cerrando igual de bien. Ha dejado de proteger igual de bien. Estos detalles son los que un ojo con experiencia detecta antes de que se conviertan en un problema.

Quién puede hacer el mantenimiento y qué documentación conviene guardar

Las tareas básicas puede asumirlas el titular sin problema. Las más delicadas, como intervenir en el cierre o en el sellado, necesitan personal competente o una empresa especializada en este tipo de instalaciones. Conviene tenerlo claro porque la responsabilidad legal es siempre del titular de la actividad, no del fabricante ni del instalador, y por eso interesa que quede todo bien acreditado.

En cuanto a los papeles, la inspección suele pedir cosas concretas. El libro de mantenimiento al día, los certificados de clasificación EI de cada puerta, las actas de revisiones anteriores y el plan de mantenimiento vigente. Reunir y ordenar todo esto es una de las cosas en las que más ayudamos, incluso con puertas que instaló otro proveedor. Si quieres, nuestra oficina técnica puede montar el expediente completo para que llegues a cualquier inspección con los deberes hechos.

Por qué te interesa tener el mantenimiento al día, más allá de la inspección

La inspección es solo una parte. La otra, y no menor, tiene que ver con tu seguro. Muchas pólizas de nave industrial incluyen una cláusula de cumplimiento normativo, y ante un siniestro la aseguradora comprueba si los sistemas de protección estaban bien mantenidos.

Si puedes demostrarlo con tu documentación, partes con ventaja. Si no, le das margen para discutir la indemnización justo en el peor momento.

Verlo así ayuda a tomárselo con perspectiva. Un plan de mantenimiento programado forma parte de los sistemas de seguridad de tus puertas industriales y te ahorra sustos por los dos lados, el de la ley y el del seguro. Si tu última revisión certificada tiene ya un tiempo, lo tranquilo es adelantarse y ponerlo al día antes de que llegue nadie a pedírtelo.

Cuando quieras, lo vemos con calma y lo bajamos a tu instalación. Aquí puedes contactarnos cuando lo necesites.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que revisar las puertas cortafuegos de una nave industrial?

La UNE 23740-1 plantea comprobaciones de uso mensuales por parte del titular y un mantenimiento anual a cargo de un técnico cualificado. El RSCIEI de 2025 añade la inspección periódica del conjunto de la instalación. Si la puerta tiene mucho tráfico, conviene revisarla más a menudo.

¿Qué incluye el mantenimiento de una puerta cortafuegos industrial?

La comprobación del cierre automático, el estado del sellado intumescente, la revisión de hoja, marco, herrajes y sistemas de cierre, y el registro de todo en el libro de mantenimiento. La idea es que la puerta conserve la clasificación EI con la que se ensayó.

¿Quién puede hacer el mantenimiento de puertas cortafuegos?

Las tareas básicas puede hacerlas el titular. Las avanzadas necesitan personal competente o una empresa especializada. Cualquier intervención sobre componentes certificados es mejor dejarla en manos de un profesional, porque una manipulación incorrecta puede invalidar la clasificación de la puerta. 

¿Puedo pintar o modificar una puerta cortafuegos ya instalada?

Solo con productos certificados para ese uso y con la documentación del fabricante. Una mano de pintura normal, una perforación para pasar cables o un cambio de herraje sin certificar anulan la clasificación EI aunque la puerta siga cerrando bien.

¿Es obligatorio el mantenimiento de puertas cortafuegos con el nuevo RSCIEI?

Sí. El RD 164/2025 obliga al titular a mantener operativos los elementos de protección contra incendios y a documentarlo, tanto en naves nuevas como existentes.

¿Puede el seguro no cubrir los daños si el mantenimiento no estaba al día?

Puede ponerlo en duda si no hay documentación que demuestre que las puertas se mantenían en condiciones. Tener el registro en orden le quita ese argumento a la aseguradora de antemano.

¿Aramática mantiene puertas cortafuegos que no instaló?

Sí. Trabajamos con puertas de cualquier fabricante. Empezamos por una inspección del estado actual para ver si conservan sus prestaciones y qué necesitan para pasar la próxima inspección con tranquilidad.