Soy una persona de buen dormir, pero aquella llamada hizo que esa noche fuera larga.

A mitad de tarde, suena mi teléfono y Manuel me dice: “Mañana nos hacen la presentación de la Puerta Autorreparable”.

Yo, que soy de imaginación ligera, me pegué toda la noche con una secuencia en la cabeza. Imagino que recordaréis la imagen de Terminator en la que destruyen al Terminator malo y de repente se empieza a hacer como metal líquido y se reconstruye… Pues así toda la noche con una puerta de color azul.

Yo me decía, “No puede ser y además no suele pasar que Arnold Schwarzenegger o alguien parecido se lie a mamporros y deje tu puerta así, no tiene sentido”.

Llego el día siguiente y lo entendí todo.

En la vida real, nuestras puertas se pueden salir de las guías por un golpe, una mala manipulación o cualquier mal uso, con los consiguientes gastos de reparación y, dependiendo de cómo se quede la puerta, dejando la entrada bloqueada un buen rato.

La nueva puerta BMP B-DRIVE, se llama AUTORREPARABLE porque lleva la nueva tecnología “Push&Pull” que hace que ella solita, se vuelva a meter en las guías, olvidándonos para siempre de ese tipo de problema.

Además de ser autorreparable, pesan menos, tiene un sistema anticaída y son muy rápidas, unos 2,5 metros por segundo.

Y lo más impresionante, es que la tecnología “Push&Pull”, hace que la puerta cierre sí o sí hasta con viento de más de 100 km/h (clase 5, creo que me dijeron). Con lo que le gusta a nuestro Cierzo boicotear nuestras puertas.

Lo siento Cierzo, con las puertas BMP B-DRIVE has topado.

“Sayonara, Baby”.